Los aplausos resonaron y los destellos de las cámaras iluminaron la arena mientras 2,140 estudiantes de último año de Spring ISD cruzaban el escenario en el Centro Educativo M.O. Campbell, lo que culminaba una celebración que se extendió durante tres días y seis ceremonias. Estudiantes de las escuelas secundarias Spring, Westfield, Dekaney, Carl Wunsche Sr., La Academia Spring Early College y Momentum vivieron su gran momento: cambiaron la borla de lado, escucharon sus nombres y recibieron sus diplomas.
El superintendente, Dr. Kregg Cuellar, se dirigió a los graduados en cada ceremonia, basando sus mensajes en el tema que guió al distrito durante este año escolar.
“Este año, nuestro tema ha sido ‘212 grados: Ir un grado más allá’”, expresó Cuellar. “A 211 grados, el agua está caliente, pero a 212 grados, hierve. Ese único grado adicional representa la diferencia entre el potencial y la transformación. Eso es exactamente lo que vemos en ustedes”.
Cuellar exhortó a cada generación a reconocer el papel que desempeña en un momento importante para Spring ISD.
“Ustedes son la primera generación de graduados que han vivido plenamente lo que llamamos el ‘Nuevo Spring ISD’: un distrito en movimiento, en renovación y comprometido con garantizar que cada estudiante esté preparado no solo para graduarse, sino también para la vida después de la escuela”, dijo Cuellar. “Su trayectoria, su esfuerzo y su historia son parte de lo que hace realidad esa visión”.
La presidenta de la Mesa Directiva de Spring ISD, Justine Durant, también dirigió unas palabras a los graduados, animándolos a conservar las cualidades que definieron su camino hasta este logro.
“El mundo pertenece a las personas que siguen adelante, a quienes trabajan arduamente, lideran con integridad y se niegan a rendirse cuando las cosas se ponen difíciles”, expresó Durant. “Eso es exactamente lo que ustedes han demostrado ser”.
Escuela Secundaria Spring
Las ceremonias comenzaron la tarde del sábado con la Escuela Secundaria Spring, en la que 551 estudiantes de último año, vestidos de verde, realizaron su última caminata como los “Mighty Lions”, llenando el Centro Educativo M.O. Campbell de energía y orgullo.
El director de Spring, el Dr. Alonzo Reynolds III, desafió a los graduados a mirar más allá del diploma y a reflexionar sobre la persona en la que se están convirtiendo.
“¿Quiénes van a ser? ¿Cuál es su propósito? ¿Y cómo van a marcar la diferencia?”, preguntó Reynolds a sus ahora exalumnos. “El propósito no se encuentra en la comodidad. Se descubre a través del esfuerzo, de los fracasos y del compromiso con algo más grande que uno mismo”.
Para el estudiante Frank Bastion, la graduación representó la culminación de cuatro años de liderazgo y participación. Los cordones de honor que llevaba sobre sus hombros reflejaban su trabajo en el Consejo Estudiantil, en teatro, oratoria y debate, en el consejo asesor del superintendente y en el programa Distinguished Service Graduate. También se desempeñó como presidente tanto del coro escolar como de la Asociación de Futuros Educadores de Texas (TAFE).
Tras haber asistido a escuelas en otros dos distritos, Bastion encontró en Spring ISD un lugar donde sus aspiraciones pudieron crecer.
“Spring ISD me ha ayudado con todo lo que he necesitado y con todo lo que he querido lograr”, comentó Bastion. “Me ofrecieron oportunidades que ni siquiera sabía que existían. Recuerdo que en mi primer año les decía a las personas que quería ser maestro. Este fue el primer distrito del que escuché que ofrecía un programa alineado con la carrera en educación que quiero seguir”.
A través de TAFE, Bastion convirtió esa meta en un plan concreto. Es uno de los Future Educators de Spring ISD y se ha comprometido a regresar al distrito como maestro tras obtener su título universitario.
“Me hace darme cuenta de que todo valió la pena”, agregó Bastion. “Trabajé duro durante toda la secundaria y sabía lo que quería hacer. Lo que no imaginaba era todo lo que lograría en el camino”.
Ese mismo mensaje estuvo presente durante toda la ceremonia, incluso en las palabras del valedictorian Jaylan Tran, seleccionado en dos ocasiones para el Primer Equipo All-District de baloncesto, quien superó los 1,000 puntos en su carrera deportiva, se desempeñó como presidente estudiantil y obtuvo $491,000 en becas y reconocimientos, incluida la beca de la Fundación Posse.
“Lo que hace que hoy sea tan emotivo es darnos cuenta de que esta es la última vez que todos estaremos juntos de esta manera”, expresó Tran. “Cada persona de esta generación tiene una historia. Cada uno sabe lo que se siente al estar cansado, bajo presión o dudar de sí mismo y, aun así, aquí estamos. Lo logramos porque seguimos adelante”.
Tran asistirá a Colby College, en Maine, donde estudiará economía con planes de desarrollar una carrera en derecho para defender a las comunidades con menos acceso a oportunidades.
Por su parte, el salutatorian Andy Huynh, finalista de QuestBridge, presidente de la banda de Spring y becario de estudios internacionales de CIEE, obtuvo $79,768 en becas y asistirá a Northwestern University para estudiar ingeniería química. Al reflexionar sobre la comunidad que marcó su experiencia en Spring, Huynh compartió un mensaje para sus compañeros.
“Durante estos cuatro años hemos obtenido mucho más que conocimientos”, dijo Huynh. “Hemos construido relaciones duraderas y desarrollado nuevas habilidades. Y ahora que las tenemos, aférrense a ellas. Todo lo que vivan durante la secundaria permanecerá con ustedes por el resto de sus vidas”.
Escuela Secundaria Westfield
La mañana del domingo estuvo dedicada a la Escuela Secundaria Westfield, donde 443 Mustangs dieron inicio a las ceremonias de graduación del día, creando un mar de rojo y negro en el piso del Centro Educativo M.O. Campbell.
La directora de Westfield, Laura Hunter, recordó a los graduados que el carácter, más que los títulos o los reconocimientos, será lo que los lleve más lejos en la vida.
“Cada desafío que superamos se convierte en una prueba de nuestra fortaleza y en una preparación para el futuro que nos espera”, expresó Hunter. “El mundo no necesita personas que nunca fracasen. Necesita personas que se nieguen a rendirse; líderes que elijan la bondad, el valor y la integridad”.
La perseverancia descrita por Hunter fue evidente en toda la Clase de 2026, incluida la trayectoria de la valedictorian, Jade Francis. Integrante del equipo universitario de baloncesto durante cuatro años y capitana del equipo femenino, Francis obtuvo el reconocimiento de Jugadora Más Valiosa del Distrito (MVP), fue nombrada Academic All-District en cuatro ocasiones y recibió $327,870 en becas y reconocimientos. Asistirá a la Xavier University, en Luisiana, para estudiar medicina pediátrica. Durante su discurso, animó a sus compañeros a no permitir que los momentos difíciles de la secundaria eclipsaran todo lo que habían logrado.
“Dios les mostrará que no deben permitir que una sola página de su vida defina toda su historia”, dijo Francis. “La secundaria nunca tuvo la intención de ser perfecta. Su propósito era prepararnos”.
Al igual que Francis, la salutatorian Jennifer Cervantes considera que la adversidad es una parte esencial del crecimiento.
“Hubo momentos en los que fracasamos, dudamos de nosotros mismos o sentimos ganas de rendirnos”, expresó Cervantes. “Pero seguimos adelante. Aprendimos a crecer a partir de los fracasos, a apoyarnos mutuamente y a seguir avanzando”.
Miembro de la Sociedad Nacional de Honor (National Honor Society) y graduada con un título asociado en Artes de Lone Star College, Cervantes planea asistir a la Universidad de Texas con una beca Pell para prepararse y desarrollar una carrera como asistente médica especializada en cirugía.
Para muchos graduados, el crecimiento no se midió en premios ni en becas, sino en la transformación personal. La estudiante Hazel Quiroz vivió esa transformación de primera mano.
Quiroz pasó cuatro años convirtiéndose, poco a poco, en una persona que nunca imaginó llegar a ser. Ingresó a Westfield describiéndose como alguien tímida, reservada e insegura sobre cómo desenvolverse en un entorno nuevo. Cuando finalmente cruzó el escenario para recibir su diploma, ya había logrado cosas que nunca imaginó, como realizar presentaciones y hablar ante grandes grupos de personas.
“Esto significa muchísimo para mí”, comentó Quiroz. “Estoy muy orgullosa de todos los logros que he alcanzado. He hecho cosas que nunca había hecho antes y, por eso, siento que realmente lo logré”.
Después de graduarse, Quiroz planea incorporarse al mundo laboral y seguir una carrera como flebotomista.
Escuela Secundaria Carl Wunsche Sr.
La segunda ceremonia de graduación del domingo por la tarde reconoció a los 392 graduados de la Escuela Secundaria Carl Wunsche Sr., una generación que dejó la escuela con títulos asociados, certificaciones de la industria y cientos de horas de servicio comunitario obtenidas a través de los programas especializados de educación técnica y profesional de la escuela.
El director, Dr. Kevin Banks, recordó a los graduados que su experiencia en Wunsche fue mucho más que obtener un diploma.
“Ustedes no simplemente asistieron a una escuela secundaria”, expresó Banks. “Participaron en una experiencia educativa diseñada para prepararlos para las responsabilidades, oportunidades y expectativas de la vida adulta. Fortalecieron su pensamiento crítico, sirvieron a los demás, lideraron con propósito y demostraron la madurez necesaria para aprovechar las oportunidades que les esperan”.
La valedictorian Kamorey Delagraentiss ofreció uno de los discursos más memorables del fin de semana, aprovechando su tiempo en el podio para invitar a sus compañeros a medir su valor por su carácter y no por los números.
“Su valor no está definido por su promedio académico (GPA)”, dijo Delagraentiss a sus compañeros. “El verdadero carácter se construye con el amor que recibimos cuando nuestros ‘resultados esperados’ no se cumplen. Ser vistos significa que alguien nos comprende y nos brinda apoyo sin que tengamos que explicarnos. El cuidado que recibimos se refleja en el trabajo que realizamos”.
Estudiante de la trayectoria de Estudios Paralegales y graduada con un título asociado, también completó más de 600 horas de voluntariado y obtuvo $866,000 en becas. Delagraentiss planea desarrollar una carrera que combine su interés en ayudar a las personas con su pasión por la psicología y el sistema legal.
La salutatorian Gianni Rodríguez reflexionó sobre las personas que hicieron significativa su experiencia educativa. Rodríguez, quien obtuvo $293,000 en becas, atribuyó gran parte de la persona en la que se ha convertido a las amistades y relaciones construidas durante la secundaria.
“He disfrutado mucho estos últimos cuatro años porque tuve el privilegio de conocer a muchos de ustedes, crear recuerdos increíbles y formar lazos que nunca imaginé”, expresó Rodríguez. “No cambiaría ninguna de mis experiencias porque todas contribuyeron a convertirme en quien soy hoy”.
Rodríguez asistirá a la Universidad de Houston para estudiar matemáticas, con una especialización secundaria en finanzas, y planea continuar sus estudios posteriormente en la Facultad de Derecho.
Entre quienes cruzaron el escenario estuvo Aziz Muhammad, estudiante de Wunsche y jugador de fútbol americano de Dekaney, quien describió su crecimiento durante la secundaria como una transformación más mental que física. Muhammad atribuyó gran parte de ese desarrollo a sus entrenadores, asesores y a las personas que lo rodearon.
“Rodearte de apoyo cuando estás en tu punto más bajo para demostrarte que puedes salir adelante y alcanzar tu mejor versión; eso es lo que estos cuatro años significaron para mí”, comentó Muhammad.
Según explicó, el deporte le enseñó lecciones que aplicó en todos los aspectos de su vida.
“Ser atleta me enseñó los principios del liderazgo”, dijo Muhammad. “Incluso cuando estás abajo, no estás derrotado. Si decides levantarte nuevamente, todo se trata de tu crecimiento personal y de tus experiencias. Si no estás intentándolo, ¿qué estás haciendo?”.
Muhammad planea asistir a la Universidad de Houston para estudiar Administración de Empresas, con la meta de obtener una maestría.
Escuela Secundaria Dekaney
La última ceremonia de graduación del domingo reunió a 487 graduados de Dekaney, quienes cruzaron el escenario y cambiaron las borlas de sus birretes para marcar el cierre de esta importante etapa. La familia Dekaney también estuvo presente para compartir la celebración. La Sra. Eileen Dekaney, esposa de Andy Dekaney, cuyo nombre lleva la escuela, asistió junto con sus hijos Josh, Chris y Kyle.
La directora de la Escuela Secundaria Dekaney, Connie Smith, dio la bienvenida a la Clase de 2026 con un mensaje para que llevaran adelante los valores de la Nación Wildcat: creer en su capacidad para superar obstáculos, liderar con propósito y nunca olvidar sus raíces.
“Sus circunstancias no definen su potencial”, expresó Smith. “Lo que realmente lo define es la forma en que responde a esas circunstancias”.
El salutatorian Arthur Prince ofreció un discurso centrado en el autodescubrimiento, en el que argumentó que aprender quiénes somos es tan importante como cualquier calificación o reconocimiento académico. Prince, destacado participante en Academic Decathlon y Quiz Bowl, obtuvo $367,824 en becas como beneficiario del programa QuestBridge Match Scholar y asistirá a Middlebury College para estudiar ciencias de la computación, con el objetivo de desarrollar software para organizaciones del sector salud.
“La escuela nos enseña a enfocarnos en nuestro futuro y a trazar un camino hacia lo que queremos lograr en la vida”, comentó Prince. “De cierta manera, fuimos catalizadores del autodescubrimiento unos para otros. Mis compañeros me ayudaron a comprender de qué se trata realmente la escuela: descubrir quién eres. Cuando salgan por esas puertas, deben sentirse conscientes y orgullosos de quiénes son”.
Mientras Prince destacó la importancia del autodescubrimiento, la valedictorian Hser Nay Paw recordó a sus compañeros que también debían sentirse orgullosos de todo lo que habían logrado.
“Quiero felicitar a cada uno de los graduados que hoy están aquí”, expresó Paw. “Siéntanse orgullosos de ustedes mismos porque dedicaron cuatro años de esfuerzo y perseverancia para llegar a este escenario y dar el siguiente paso hacia su futuro”.
Paw, quien obtuvo un título asociado en programación informática, asistirá este otoño a la Universidad de Texas en Austin para estudiar bioquímica.
La presidenta de la generación, Zaniyah Berard, cerró la ceremonia tocando la campana ceremonial y compartiendo algunas lecciones de vida con sus compañeros.
“La vida los va a golpear. Los va a poner a prueba y los va a derribar cuando menos lo esperen”, dijo Berard. “La verdadera pregunta es: ¿cómo van a responder? Si la secundaria nos ha enseñado algo, es que sabemos cómo volver a levantarnos”.
Entre quienes reflexionaban sobre el significado de este día se encontraba Maximus Olivares, quien describió la graduación como la recompensa de todo el esfuerzo invertido durante los últimos años.
“Este es el cierre de todo aquello por lo que trabajamos”, comentó Olivares. “Los cordones y estolas que llevamos representan cada desafío que enfrentamos y cada año de secundaria que completamos. Hicimos todo lo que teníamos que hacer para llegar hasta aquí, hasta la meta”.
Olivares planea estudiar ingeniería mecánica a través del programa ROTC, con la aspiración de convertirse en oficial de la Fuerza Aérea y trabajar en el área de aeronaves.
Escuela Secundaria Momentum
La ceremonia de graduación de Momentum dio inicio la mañana del lunes y reservó algunos de los momentos más emotivos de todo el fin de semana para el final. Esta escuela de modalidad no tradicional de Spring ISD atiende a estudiantes que han seguido caminos poco convencionales hacia la graduación, equilibrando sus estudios con empleos, responsabilidades familiares y desafíos personales. Cuando se pronunció el último nombre, 184 graduados habían cruzado el escenario, cada uno de ellos habiendo obtenido su diploma con esfuerzo, determinación y perseverancia.
“Algunos de ustedes tomaron no uno, ni dos, sino tres autobuses de Metro para llegar a la escuela”, expresó la directora de Momentum, Ayesha Ahmad-Burriss. “Algunos trabajaban de noche y salían de sus turnos cuando amanecía. En lugar de irse a casa a descansar, llegaban cansados pero decididos a presentar sus exámenes STAAR. Su perseverancia y determinación son extraordinarias”.
Ninguna historia reflejó mejor ese espíritu que la de Romeo Ballard.
A los 16 años, poco después de abandonar la escuela secundaria, Ballard sufrió un accidente automovilístico en el que perdieron la vida su mejor amigo y su novia. Ballard sobrevivió, pero quedó con un implante en la pelvis, otro en el brazo y años de duelo por delante. Fue su hermana quien finalmente le habló de Momentum, brindándole una segunda oportunidad para obtener su diploma.
Ballard completó cuatro años de secundaria en un solo año escolar y aprobó todos los exámenes STAAR en su primer intento. Aprovechaba sus descansos para almorzar en el trabajo y avanzar en sus tareas, y estudiaba hasta altas horas de la noche tras terminar sus turnos laborales. Tras graduarse, planea enlistarse en la Marina de los Estados Unidos.
“La disciplina es la capacidad de obligarte a hacer lo que necesitas antes de hacer lo que quieres, sin importar cómo te sientas”, expresó Ballard. “Hoy estoy aquí no como una víctima de malas decisiones o de una tragedia, sino como el sobreviviente de una bendición. Tengo una familia que me apoya, un equipo de educadores que creyó en mí. Tengo un futuro, y ustedes también”.
Para el graduado Cyrus McQuarn, el camino hacia la graduación estuvo marcado por una profunda pérdida. Después de perder a su madre y a su tío con apenas unas semanas de diferencia esta primavera, McQuarn tuvo que equilibrar el duelo, las responsabilidades familiares y sus estudios mientras ayudaba a cuidar a sus dos hermanas menores. A pesar de todo, se mantuvo firme en su meta de obtener el diploma que su madre siempre lo animó a conseguir.
“Mi mamá fue la persona que más insistió en que me enfocara en la escuela”, comentó McQuarn. “Siempre me decía que mis calificaciones eran una de las cosas más importantes que tendría en la vida. Quería que viera el resultado de todo mi esfuerzo, pero ya era demasiado tarde. Así que, de una forma u otra, iba a graduarme por ella”.
Las palabras de cierre estuvieron a cargo de Madeleine Levy, quien habló sobre lo que significó encontrar una escuela que realmente respondiera a sus necesidades tras haber enfrentado dificultades en un entorno educativo tradicional y más grande.
“Por primera vez, estuve en un lugar que realmente funcionaba para mí”, expresó Levy. “Sentí que tenía el control de mi aprendizaje y ese cambio marcó toda la diferencia. Mi voz importa y la de ustedes también. Háganse escuchar, manténganse firmes y defiendan sus propios intereses”.
Academia Spring Early College
La Academia Spring Early College (SECA) cerró la temporada de graduaciones la tarde del lunes con una ceremonia que reflejó la magnitud de los logros alcanzados por sus estudiantes incluso antes de cruzar el escenario. De los 93 graduados, más de la mitad, 48 estudiantes, obtuvieron un título asociado a través de Lone Star College–North Harris gracias a su participación en cursos de crédito dual. En conjunto, la generación recibió ofertas de becas y reconocimientos por un total de $7,014,620.
“Estos son los momentos que permanecen con nosotros”, expresó la directora de La Academia Spring Early College, Kristine Guidry. “Las personas, las lecciones y las experiencias que ayudaron a formar quienes son hoy. Esta no es la meta final; es el punto de partida”.
La valedictorian Amy Gutiérrez, cuyos padres, José Luis y Gricelda Gutiérrez, estuvieron presentes para verla recibir su diploma, reflexionó sobre cuánto había cambiado cada integrante de la generación y sobre cómo SECA fue el lugar donde esa transformación ocurrió.
“Aunque cada uno de nosotros siguió su propio camino, estos últimos cuatro años nos dieron la oportunidad de crecer y cambiar”, expresó Gutiérrez. “Ya fuera por nuestro entorno, nuestra personalidad o por experiencias que nunca imaginamos vivir, el tiempo que pasamos aquí nos transformó de una u otra forma”.
Gutiérrez obtuvo un título asociado en Artes, acumuló 124 horas de servicio comunitario a través del programa Distinguished Service Graduate y recibió $462,000 en becas. Asistirá a Texas A&M University para estudiar ingeniería civil.
El salutatorian Ryan Galil, presidente de la Sociedad Nacional de Honor (National Honor Society) y competidor en Academic Decathlon, compartió con sus compañeros un mensaje que combinó humor y reflexión sobre el verdadero significado del éxito.
“El éxito se ve diferente para cada uno de nosotros”, comentó Galil. “Algunos ya tienen un plan universitario detallado para los próximos cuatro años y otros, bueno, todavía están tratando de decidir qué van a cenar esta noche. Esta generación se ha unido de muchas maneras a lo largo de los años, y esa es la belleza de que cada uno encuentre su propio camino hacia el éxito”.
Galil obtuvo un título asociado en Artes y recibió $286,428 en becas a través de la Fundación Posse. Planea asistir a Carleton College, en Northfield, Minnesota, para estudiar ciencias políticas con el objetivo de continuar posteriormente con estudios de derecho.
Entre los graduados también se encontraba Jericho Finona, quien atribuyó gran parte de su éxito al ambiente académico de SECA. Rodeado de estudiantes con metas y aspiraciones similares, explicó que la cultura de la escuela hacía imposible conformarse con lo mínimo.
“No se trata tanto de competir como de formar parte de una comunidad de personas tan ambiciosas como tú”, comentó Finona. “Eso realmente te impulsa a exigirte más, a no conformarte con lo que tienes hoy y a esforzarte por alcanzar aquello que deseas lograr”.
También compartió un consejo para los estudiantes que seguirán sus pasos.
“Actúen como la persona que quieren llegar a ser, no como la persona que son ahora”, expresó. “Si quiero ser ingeniero, debo actuar como ingeniero desde hoy; no esperar a llegar a la universidad para que el futuro suceda”.
Finona, quien obtuvo un título asociado en Artes a través de Lone Star College–North Harris y se desempeñó como tesorero del consejo estudiantil, asistirá a la Universidad de Texas en Austin para estudiar ingeniería mecánica, con planes de especializarse en biomecánica ocupacional, una disciplina enfocada en crear entornos de trabajo más seguros para las personas.
La presidenta de la generación, Natalie Hajicek, cerró la ceremonia recordando cuánto había cambiado la generación desde el primer día de clases y, al mismo tiempo, cuánto permanecía igual.
“El 16 de agosto de 2022 caminamos por estos pasillos con nuestras camisas polo moradas brillantes”, recordó Hajicek. “Hoy estamos aquí vistiendo ese mismo color morado vibrante, ya no como parte de un uniforme escolar, sino como nuestra toga y nuestro birrete de graduación”.